martes, 25 de marzo de 2008

Por un Modelo de Vivienda Autentica

Por un modelo de vivienda auténtica
La semana anterior en el Centro Cultural del Oriente se hizo la presentación del libro
“Arquitectura en tierra: sustentabilidad y cultura” de Jaime Higuera Díaz y su Fundación
Hábitat en tierra, editado por Sic Editorial.
El trabajo que vienen adelantando diferentes organizaciones en el país en avances y
desarrollos de la arquitectura en tierra, ha posibilitado que está técnica haya empezado
a dejar de ser vista como un método rudimentario y humilde, para ser ahora un material
predilecto, de notables condiciones en la construcción y una gran versatilidad para ser
utilizada en otra serie de actividades. El arquitecto santandereano, Jaime Higuera, pretende con este texto consignar gran
parte de todo lo que ha venido realizando frente a la Fundación Hábitat en Tierra en
Barichara y saliéndose de los protocolos en el lanzamiento de libros, lo acompañó de
una exposición de objetos de gran formato que se encuentra por estos días
adornando aún más el Centro Cultural del Oriente. ¿Por qué siente la necesidad de consignar sus conocimientos de arquitectura en tierra
en un libro?
Porque estaba siendo como el polvo: volátil. Todo lo que hemos querido transmitir, se
quedaba en registros de memorias, talleres, seminarios o unas conferencias que uno
dictaba.
Entonces necesitaba compilar y definir posturas por medio de un texto que no hay en
el país. Aquí los arquitectos y los ingenieros en tierra no tenemos qué consultar, era
como un compromiso ético. La versatilidad de la tierra ha dado para que usted acompañe la presentación de su
libro con una exposición de esculturas...
Mire que desde Mesopotamia, antes de Cristo, comenzó el manejo de la tierra,
entonces así como se pasó a objetos utilitarios como edificaciones, también podemos
incursionar en elementos escultóricos como éstos que son los símbolos que
representan el pensamiento libre. Háblenos más de esa representación del pensamiento...
La ciencia está representada por la plomada: la gravedad, el punto, la exactitud. La
libertad es el velero, con sus velas al viento. El universo: un telescopio, que nos
permite ver que sucede en nuestro entorno terrenal. Y la fe que es una camándula, que
es la que atrae esas creencias que cada uno tenemos en determinado Dios. ¿Cómo fue el proceso de construcción que por su tamaño imagino debió hacerse aquí
mismo’?
Realmente fue muy rápido, duramos seis días en un trabajo normal trayendo los
tapiales y luego con los tapieros y los surroneros, el grupo de trabajo que tenemos
para este tipo de cosas, nos pusimos a tallarlas, echarles el pañete de cagajón,
añadiéndole piedra de Barichara. Esta piedra por ejemplo es de Juan Díaz, un tallador
de Barichara que me la donó. Así que todo este evento fue hecho a través de recursos
de donaciones, también han participado los picapedreros y ellos su trabajo me lo
donaron, porque los recursos no nos dan todavía para estas cosas. ¿Hasta cuándo la gente puede venir a visitar estos objetos? ¿Quedan siendo parte del
Centro Cultural del Oriente? ¿Cuánto tiempo puede ser su vida ‘útil’?
Que buen término el de objeto, suena mejor que el de escultura porque yo de eso no
tengo ni idea.
Ellos quedan aquí en el Centro Cultural del Oriente y en términos de cuánto tiempo
pueden permanecer aquí ‘sembrados’ pues yo digo un poco en burla: si llueve todos
los días pueden durar cien años y si llueve día por medio doscientos.
De ahí para allá ya no sabemos que pueda pasar.
¿Centrémonos en el contenido del libro?
Son algunos temas muy específicos, que no es pretensioso en el sentido literario, es
un lenguaje sencillo y nuestro como lo es la tierra de espontánea, de noble, de
elemental.
El libro se centra en sustentabilidad y cultura alrededor de la tierra como material
aplicado a la arquitectura.
La sustentabilidad porque sin duda la arquitectura no se puede apartar de temas como
el calentamiento global, el déficit energético y la cultura, que es lo nuestro en términos
de expresiones culturales.
Cómo la cultura (como patrimonio nuestro colombiano, santandereano), a través de la
arquitectura en tierra, la podemos defender, darle permanencia, recuperarla, fomentar
y hacer cosas nuevas, porque podemos hacer desarrollos arquitectónicos e
ingenieriles con tierra. Tapia pisada no son casas viejas ¿Cómo va la arquitectura contemporánea en tierra y
proyectos tan audaces como la vivienda de interés cultural?
El sinónimo de la arquitectura en tierra es la pobreza, yo realmente fomento lo contrario
y no es que sea de riqueza.
Pero no podemos compaginar la arquitectura en tierra, con los techitos de teja de
barro y los alares, ahora en el desarrollo de arquitectura en tierra contemporánea
estamos trabajando propuestas modernas. En el texto vemos imágenes del desarrollo
de obras muy contemporáneas donde está involucrado el material tierra.
Por otra parte, en el desarrollo de la vivienda de interés social en Colombia esto ha
estado patinando mucho, y en el país se ha vuelto más inalcanzable la vivienda para la
población más necesitada a través de estos proyectos.
Entonces, para la vivienda de interés cultural, necesitamos que a través de un proceso
comunitario en diseño participativo se produzca conjuntamente entre grupos técnicos,
de arquitectos, sociólogos, trabajadores sociales, un modelo de vivienda construido en
tierra, de manera que sea un 18% más económico, que repercute en el presupuesto,
en los subsidios y en el significado de la vivienda.
La vivienda de interés cultural apunta a una vivienda digna, dentro de un modelo de
vivienda colombiana, auténtica, criolla y nuestra.